"Aquí no hay quien viva" es una comedia ambientada en un edificio de viviendas de cualquier ciudad y protagonizada por los vecinos que viven allí. Tenemos a las típicas marujas cotillas del 1º A, Marisa y Vicenta las cuales se inmiscuirán en todas las relaciones del edificio, además de meterse en más de un lío por ahorrar algo de dinero; una pareja gay en el 1º B, Fernando, el cual no quiere decirles a los vecinos que es gay, y Mauri, desesperado porque Fernando salga del armario y les demuestre a todos lo mucho que le quiere (Adrià Collado y Luis Merlo); una familia formada por los padres y sus dos hijos ya mayorcitos en el 2º A, en la que el señor Cuesta es el presidente de la comunidad, siendo el señor Cuesta buena persona y teniendo que enfrentarse a todos los problemas de la vecindad que no lo dejarán vivir y le echaran la culpa de otro; su mujer Paloma que será una dictadora tanto con su marido como con el resto de vecinos, a los cuales no soporta y solo utiliza para sus propósitos; otra familia formada la abuela, el hijo divorciado y el nieto, los cuáles, exceptuando a la abuela desaparecen pronto de la serie; una pareja hetero en el 3º A que se romperá debido a todos los problemas que se crean en esa vecindad y donde luego aparecerá Carlos para hacerle la vida un poco más difícil a Roberto intentando volver con su ex-noviay, finalmente, un par de amigas que viven en el 3º B, una de las cuáles es poco agraciada y trabajadora, mientras que la otra se cree famosa y no pega palo al agua. No podemos olvidarnos del peculiar portero, que es el más gracioso de todos y uno de los más inolvidables de la serie.Proporciona los mejores momentos de la serie gracias a la gracia que tiene y a lo buen actor que es.
sábado, 4 de junio de 2011
Pretty Woman
Edward Lewis (Richard Gere) es un rico hombre de negocios que viaja regularmente a Los Ángeles, donde se aloja en una suite de un lujoso hotel, el Regent Beverly Wilshire. Una noche se lleva al hotel a una prostituta, Vivian (Julia Roberts), con la idea de que se quede solamente una noche. A pesar de que Vivian es un tanto vulgar, Edward se siente atraído por la inocencia de la joven y le ofrece quedarse toda una semana con él por 3.000 dólares. Ella accede encantada a la vista de la paga que recibirá. En los días siguientes, los dos se irán conociendo e intimando, descubrirán nuevas facetas de sus vidas y desarrollarán sentimientos. Edward se preocupa de que ella vista con corrección y aprenda lo necesario para comportarse en sociedad. A todo esto, el director del hotel (Héctor Elizondo) será de inestimable ayuda para Vivian y su amiga Kit (Laura San Giacomo) descubrirá que Vivian siente algo más que una relación profesional con el ejecutivo, al igual que le sucede a Edward. Juntos van descubriendo que después de esa semana no podrán estar el uno sin el otro, y una de las escenas más románticas de toda la película y recordada por millones de fans es cuando Edward llega al piso donde se encuentra Vivian en su limusina, con la música de la ópera sonando y un ramo de rosas rojas en la mano para su amada.
Las chicas Gilmore
La serie, que se rodaba en un enorme decorado, llamado "Midwest Street", construido en la parte trasera de los estudios de la Warner Brothers para la película La Exótica (Saratoga Trunk, 1946), arranca cuando Lorelai pide dinero prestado a sus padres, con los que apenas trata desde el nacimiento de Rory debido a que querían casarla con el padre de Rory y Lorelai se impuso y se marcho de casa, para matricular a ésta en un prestigioso colegio de Hartford (Chilton). Los padres de Lorelai le imponen la condición de que ambas cenen con ellos cada viernes.
A partir de ese arranque, la serie sigue las peripecias de madre e hija durante los años siguientes, con temas como los novios y las rupturas de ambas, la apertura de un hotel por parte de Lorelai y la entrada de Rory en la prestigiosa universidad de Yale.
A partir de ese arranque, la serie sigue las peripecias de madre e hija durante los años siguientes, con temas como los novios y las rupturas de ambas, la apertura de un hotel por parte de Lorelai y la entrada de Rory en la prestigiosa universidad de Yale.
Perdona si te llamo amor
Venía precedido de un clamoroso éxito por toda Europa y, afortudamente, ha caído en mis manos en vacaciones, cuando uno puede concederse horas extras de lectura a cambio de alguna siesta o de interminable tertulia.
Se trata de una novela ligera, de argumento sencillo y lineal pero tratado con tanta exquisitez, con tal cariño y mimo de detalles, de humor, de ternura hacia sus personajes que parecería estamos viviendo una historia de dulce merengue y que el peso de sus 680 páginas sólo tienen como objetivo que e puro ligero el libro no se nos escape de las manos como un globo.
Alessandro es rico, tiene talento, y tiene 37 años. Niki, sólo tiene 17 años, estaba acabando su bachillerato e irrumpe de manera violenta en la vida de Alessandro. Su ciclomotor choca contra el mercedes que Alex acaba de comprar para consolarse por el abandono de su novia Elena. El choque tiene consecuencias insospechadas para ambos. Pese a la edad, pese a las convenciones, pese a las diferencias de mentalidad, esta pareja disparatada se enamora y tratan de vivir ese amor con ojos nuevos, con el corazón abierto, sin prejuicios, sin preguntas.
En contraposición compartimos la vida de sus amigos. Por una parte las amigos de ella, su pandilla del instituto, Las Olas: bellas, desenfadadas, que no se cortan a la hora de hablar o de practicar el sexo, pero que saben lo que quieren, que mantienen sus esbeltas figuras a base de deporte, que estudian y que sueñan. Por otra pare los amigos de Alessandro, a punto de llegar a la cuarentena, con un matrimonio llevado a rastras como se lleva una condena, que engañan a sus mujeres o sueñan con hacerlo, que se reúnen para comer, y que en sus escapadas extramatrimoniales se cubren unos a otros más por instinto de supervivencia que por verdadera amistad.
Quizá hayan sido necesarios los marcados contrastes entre ambas generaciones para entender mejor la profundidad con la que Moccia reinclina sobre sus personajes y pone en sus labios las verdades del barquero. Aquellas que de pura obviedad acabamos no viendo: que amar es sentirse ligeros y libres. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón del otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día.
Que duda cabe que con tanta diferencia de edad, los riesgos de que ese amor acabe ahogándolos es alto. Pero también es cierto que el amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla, aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra “nunca”.
Por eso me ha gustado leer esta novela que aunque romántica en su planteamiento es enormemente realista por todas las circunstancias ambientales en las que está inmersa, tanto que la novela se ha convertido colateralmente en una guía de Roma para iniciados, donde se indican las mejores pizzerías o los mejores puestos de helados. Italia gastronómica,
Me ha gustado sobre todo porque como decía Roberto Gervaso “La vida es una aventura cuyo inicio deciden otros y cuyo fin no deseamos, con un montón de intermedios elegidos al azar por el azar.” ¿Y entonces por qué nos preocupamos tanto? A fin de cuentas el amor no es sabiduría, es locura…
Para aquellos a los que le de pereza leer el libro, pueden alquilar también la película. Esta bastante bien, bastante divertida y entretenida.
Se trata de una novela ligera, de argumento sencillo y lineal pero tratado con tanta exquisitez, con tal cariño y mimo de detalles, de humor, de ternura hacia sus personajes que parecería estamos viviendo una historia de dulce merengue y que el peso de sus 680 páginas sólo tienen como objetivo que e puro ligero el libro no se nos escape de las manos como un globo.
Alessandro es rico, tiene talento, y tiene 37 años. Niki, sólo tiene 17 años, estaba acabando su bachillerato e irrumpe de manera violenta en la vida de Alessandro. Su ciclomotor choca contra el mercedes que Alex acaba de comprar para consolarse por el abandono de su novia Elena. El choque tiene consecuencias insospechadas para ambos. Pese a la edad, pese a las convenciones, pese a las diferencias de mentalidad, esta pareja disparatada se enamora y tratan de vivir ese amor con ojos nuevos, con el corazón abierto, sin prejuicios, sin preguntas.
En contraposición compartimos la vida de sus amigos. Por una parte las amigos de ella, su pandilla del instituto, Las Olas: bellas, desenfadadas, que no se cortan a la hora de hablar o de practicar el sexo, pero que saben lo que quieren, que mantienen sus esbeltas figuras a base de deporte, que estudian y que sueñan. Por otra pare los amigos de Alessandro, a punto de llegar a la cuarentena, con un matrimonio llevado a rastras como se lleva una condena, que engañan a sus mujeres o sueñan con hacerlo, que se reúnen para comer, y que en sus escapadas extramatrimoniales se cubren unos a otros más por instinto de supervivencia que por verdadera amistad.
Quizá hayan sido necesarios los marcados contrastes entre ambas generaciones para entender mejor la profundidad con la que Moccia reinclina sobre sus personajes y pone en sus labios las verdades del barquero. Aquellas que de pura obviedad acabamos no viendo: que amar es sentirse ligeros y libres. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón del otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día.
Que duda cabe que con tanta diferencia de edad, los riesgos de que ese amor acabe ahogándolos es alto. Pero también es cierto que el amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla, aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra “nunca”.
Por eso me ha gustado leer esta novela que aunque romántica en su planteamiento es enormemente realista por todas las circunstancias ambientales en las que está inmersa, tanto que la novela se ha convertido colateralmente en una guía de Roma para iniciados, donde se indican las mejores pizzerías o los mejores puestos de helados. Italia gastronómica,
Me ha gustado sobre todo porque como decía Roberto Gervaso “La vida es una aventura cuyo inicio deciden otros y cuyo fin no deseamos, con un montón de intermedios elegidos al azar por el azar.” ¿Y entonces por qué nos preocupamos tanto? A fin de cuentas el amor no es sabiduría, es locura…
Para aquellos a los que le de pereza leer el libro, pueden alquilar también la película. Esta bastante bien, bastante divertida y entretenida.
También esta la continuación de este libro, "Perdona pero quiero casarme contigo", en la cual los protagonistas se comprometen. En este caso, la película, la cual ha salido este año, deja mucho que desear respecto del libro. Se hace pesada, previsible y aburrida.
El diario de Noa
Cuando Allie Hamilton es todavía una adolescente va a pasar el verano con su familia a la ciudad costera de Seabrook, en Carolina del Norte. Estamos en los años 40. Allí Allie conocerá a Noa Calhoun, un chico local del que se enamora apasionadamente. En este verano que marcará sus vidas, los dos juran amarse para siempre, y creen que están destinados a vivir siempre juntos aunque ella sea de una familia adinerada y él un pobre trabajador de fábrica. Pero ciertas circunstancias, como el estallido de la Segunda Guerra Mundial, separan a Allie y Noa, aunque ambos mantienen vivos en sus corazones el recuerdo del otro.
Años después, Noa regresa de la guerra y Allie, aunque también se encuentra en Seabrook, está comprometida con Lon, un rico soldado al que conoció mientras hacía trabajos voluntarios en un hospital militar. Allie ha salido irrevocablemente de la vida de Noa pero no de su corazón.
Pasan las décadas y podemos ver cómo un hombre llamado Duke lee una vieja y descolorida libreta a una mujer a la que visita regularmente en la residencia de ancianos. Aunque sus recuerdos se han desvanecido, le fascina la emotiva historia de Allie y Noa y, durante unos momentos, es capaz de revivir la época apasionada y turbulenta en la que juraron pasar el resto de su vida juntos.
Es una película enternecedora, recomendable para ver en pareja. Los protagonistas desempeñan muy bien su papel y desde el primer momento te metes en la historia, sufres por sus desencuentros y vives ese gran amor que se demuestran en toda la película. Una de las mejores películas románticas que he visto.
Años después, Noa regresa de la guerra y Allie, aunque también se encuentra en Seabrook, está comprometida con Lon, un rico soldado al que conoció mientras hacía trabajos voluntarios en un hospital militar. Allie ha salido irrevocablemente de la vida de Noa pero no de su corazón.
Pasan las décadas y podemos ver cómo un hombre llamado Duke lee una vieja y descolorida libreta a una mujer a la que visita regularmente en la residencia de ancianos. Aunque sus recuerdos se han desvanecido, le fascina la emotiva historia de Allie y Noa y, durante unos momentos, es capaz de revivir la época apasionada y turbulenta en la que juraron pasar el resto de su vida juntos.
Es una película enternecedora, recomendable para ver en pareja. Los protagonistas desempeñan muy bien su papel y desde el primer momento te metes en la historia, sufres por sus desencuentros y vives ese gran amor que se demuestran en toda la película. Una de las mejores películas románticas que he visto.
10 razones para odiarte
El primer día de clase en su nuevo colegio, Cameron (Joseph Gordon-Levitt), se enamora locamente de Bianca (Larisa Oleynik) la chica de sus sueños y la más popular del colegio. El único problema es que a Bianca le tienen terminantemente prohibido salir con ningún chico hasta que su malhumorada y antisocial hermana mayor Kat (Julia Stiles) también tenga una cita, lo cual resulta prácticamente imposible. En un intento por resolver el problema, Cameron escoge al único chico del colegio capaz de poder salir con semejante bicho raro: Patrick (Heath Ledger), un sombrío chico con un misterioso pasado y una reputación algo dudosa. Para ello, Cameron utiliza a Joey (Andrew Keegan) para que le de dinero a Patrick y este acepté salir con Kat.
Esta película es de 1999 y esta basada en una serie americana. Es una trama de adolescentes divertida y bastante previsible, pero la recomiendo para pasar un buen rato. Además, Heath Ledger enamora en esta película.
Esta película es de 1999 y esta basada en una serie americana. Es una trama de adolescentes divertida y bastante previsible, pero la recomiendo para pasar un buen rato. Además, Heath Ledger enamora en esta película.
Sexo en Nueva York
Los 94 episodios de las seis temporadas de Sexo en Nueva York muestran a Carrie, Samantha, Miranda y Charlotte en su búsqueda permanente de la relación de pareja perfecta o... del orgasmo perfecto.
Se trata de una comedia, de media hora, que se desarrolla en Manhattan y en la que cuatro amigas ofrecen una divertida visión de su asignatura principal: el sexo. "Sexo en Nueva York" ha demostrado que hablar de sexo es algo que interesa y divierte a la mayoría. Irónica y desenfadada, esta serie ideada por Darren Star y basada en el libro Sex and the city, de Candance Bushnell, columnista de New York Observer, se ha hecho un hueco en la cultura popular norteamericana y ha dado paso a una corriente erótica en la pequeña pantalla.
Rodada en escenarios reales, la serie presenta a cuatro amigas, ninguna de ellas con pareja estable, que se cuentan abiertamente sus experiencias sentimentales. Aunque no muestra nada que no sean piernas o ropa interior, esta producción habla sin rodeos de sexo oral, anal, traiciones, desahogos y otras excitaciones.
Sarah Jessica Parker da vida a Carrie Bradshaw, el personaje central de la serie, una periodista neoyorquina que escribe semanalmente en el periódico "The New York Star" una columna llamada "Sexo en Nueva York", donde plasma sus observaciones sobre el romance y la pasión. Su fuente de inspiración para confeccionar esta columna es ella misma y sus amigas, prototipos de la moderna mujer urbana que busca un papel distinto. Se debaten entre el amor tradicional o ejercer su nuevo poder sin complejos y practicar el amor sin ataduras, hasta ahora patrimonio de los hombres. Papel por el que Parker recibió el Globo de Oro a mejor actriz.
Su guapa amiga Samantha, interpretada por Kim Cattrall, es una relaciones públicas de éxito, promiscua y decidida a no comprometerse con ningún hombre. Kristin Davis, conocida por su papel en "Melrose Place" (como la novia de Billy Campbell), encarna a Charlotte, una marchante de arte que aún cree en el amor de pareja. Por su parte, Cynthia Nixon hace de Miranda, abogada cínica y desengañada que desconfía de los hombres en general.
Las protagonistas de "Sexo en Nueva York" son unas profesionales llenas de poder y encanto, con sentido del humor, que discuten sin tapujos sobre el sexo, fans del papel de Linda Fiorentino en "La última seducción", y mujeres dispuestas a cambiar el amor por el poder.
La serie de gran éxito en Estados Unidos, donde, además de las audiencias u otras cuestiones meramente televisivas, refleja su enorme éxito en cómo las protagonistas han creado estilo entre las mujeres norteamericanas. Así, por ejemplo, los modelos y complementos que Carrie (Parker) luce en cada episodio son sistemáticamente copiados por miles de seguidoras. Un apéndice del éxito que no sorprende, pues sucede frecuentemente con las emisiones de éxito.
Pocos años después del final de la serie, se puso en marcha la grabación de dos películas que contaban de nuevo la vida de sus protagonistas unos años después, como les iban en sus relaciones matrimoniales, con hijos, etc, algo que era nuevo y diferente a lo que se vio en la serie, ya que se basaba más que nada en la búsqueda del amor.
Se trata de una comedia, de media hora, que se desarrolla en Manhattan y en la que cuatro amigas ofrecen una divertida visión de su asignatura principal: el sexo. "Sexo en Nueva York" ha demostrado que hablar de sexo es algo que interesa y divierte a la mayoría. Irónica y desenfadada, esta serie ideada por Darren Star y basada en el libro Sex and the city, de Candance Bushnell, columnista de New York Observer, se ha hecho un hueco en la cultura popular norteamericana y ha dado paso a una corriente erótica en la pequeña pantalla.
Rodada en escenarios reales, la serie presenta a cuatro amigas, ninguna de ellas con pareja estable, que se cuentan abiertamente sus experiencias sentimentales. Aunque no muestra nada que no sean piernas o ropa interior, esta producción habla sin rodeos de sexo oral, anal, traiciones, desahogos y otras excitaciones.
Sarah Jessica Parker da vida a Carrie Bradshaw, el personaje central de la serie, una periodista neoyorquina que escribe semanalmente en el periódico "The New York Star" una columna llamada "Sexo en Nueva York", donde plasma sus observaciones sobre el romance y la pasión. Su fuente de inspiración para confeccionar esta columna es ella misma y sus amigas, prototipos de la moderna mujer urbana que busca un papel distinto. Se debaten entre el amor tradicional o ejercer su nuevo poder sin complejos y practicar el amor sin ataduras, hasta ahora patrimonio de los hombres. Papel por el que Parker recibió el Globo de Oro a mejor actriz.
Su guapa amiga Samantha, interpretada por Kim Cattrall, es una relaciones públicas de éxito, promiscua y decidida a no comprometerse con ningún hombre. Kristin Davis, conocida por su papel en "Melrose Place" (como la novia de Billy Campbell), encarna a Charlotte, una marchante de arte que aún cree en el amor de pareja. Por su parte, Cynthia Nixon hace de Miranda, abogada cínica y desengañada que desconfía de los hombres en general.
Las protagonistas de "Sexo en Nueva York" son unas profesionales llenas de poder y encanto, con sentido del humor, que discuten sin tapujos sobre el sexo, fans del papel de Linda Fiorentino en "La última seducción", y mujeres dispuestas a cambiar el amor por el poder.
La serie de gran éxito en Estados Unidos, donde, además de las audiencias u otras cuestiones meramente televisivas, refleja su enorme éxito en cómo las protagonistas han creado estilo entre las mujeres norteamericanas. Así, por ejemplo, los modelos y complementos que Carrie (Parker) luce en cada episodio son sistemáticamente copiados por miles de seguidoras. Un apéndice del éxito que no sorprende, pues sucede frecuentemente con las emisiones de éxito.
Pocos años después del final de la serie, se puso en marcha la grabación de dos películas que contaban de nuevo la vida de sus protagonistas unos años después, como les iban en sus relaciones matrimoniales, con hijos, etc, algo que era nuevo y diferente a lo que se vio en la serie, ya que se basaba más que nada en la búsqueda del amor.
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